Hay una conversación que se repite. Un ingeniero intenta explicar qué hace un modelo de lenguaje y recurre a “redes neuronales”, “tokens”, “parámetros”. Al otro lado de la mesa, un abogado asiente con la cortesía de quien dejó de entender hace dos oraciones. Después cada uno vuelve a su oficina convencido de que el otro no habla su idioma. Y los dos tienen razón.
Esa brecha entre el mundo técnico y el legal la he visto de cerca. Poca gente logra transitarla con soltura, y quiero ser bueno en eso, porque el problema es real: los abogados toman decisiones sobre tecnología que no comprenden del todo, y los ingenieros construyen herramientas para un contexto legal que tampoco terminan de entender.
Cuando fundé Trifolia, tenía claro lo que no quería: otra empresa de ingenieros vendiéndole soluciones de ingeniería a abogados, con la mentalidad de Silicon Valley de que la tecnología se explica sola. Eso no funciona. Lo que queremos es resolver problemas jurídicos, partir desde la práctica legal y usar la tecnología como medio, no como fin. Y para eso, el primer paso es educación: que el abogado entienda qué hay detrás de estas herramientas. No para convertirse en ingeniero, sino para dejar de depender ciegamente de quien le vende el software.
Con esa convicción armé “Fundamentos Técnicos de IA para Abogados”: 20 láminas interactivas que recorren desde qué es un LLM y cómo genera texto, hasta alucinaciones, ventanas de contexto, privacidad de datos y consideraciones prácticas para el ejercicio legal. El material es completamente abierto (CC BY-NC-SA 4.0): educacion.trifolia.cl.
Una aclaración: estas láminas son material de apoyo para una presentación en vivo. Algunas no son completamente autocontenidas; estoy trabajando en eso.
Lo hemos usado en dos talleres impartidos desde Trifolia:
- Universidad de Talca (enero 2025): taller presencial, 65 asistentes (video disponible).
- Taller online (6 de febrero 2025): 100 asistentes.
El 100% de los asistentes indicó que el contenido superó o cumplió sus expectativas, y un 86,3% consideró que el nivel fue adecuado. El 13,7% restante lo encontró muy avanzado, lo cual me dice que estamos pisando el borde correcto.
Pero las encuestas de satisfacción miden percepción, no precisión. Y en esta etapa lo que más necesito es feedback:
- Ingenieros (especialmente de software y ML): ¿Sobresimplifiqué algo al punto de que quedó incorrecto? Hacer accesible lo complejo siempre corre el riesgo de deformarlo.
- Abogados: ¿Estoy cayendo en tecnicismos innecesarios? ¿O al contrario, estoy subestimando lo que ya saben? El punto justo es difícil de encontrar sin sus ojos.
- Profesores de derecho: me encantaría que este material les sirva para explicar estas tecnologías a sus alumnos. Si lo usan, cuéntenme qué funciona y qué no.
En las láminas hay un formulario de feedback, o pueden escribirme a [email protected]. El repositorio acepta issues.
Publicado originalmente en LinkedIn el 11 de febrero de 2026.